Los robos a casinos más famosos de la historia

A pesar de que el mundo de los casinos y las apuestas es disfrutado de manera responsable por millones de personas en todo el mundo, hay algunos que no pueden resistir la tentación de intentar conseguir un pedazo de esa paste de billones de dólares a través de medios un poco… menos convencionales.

Desaparecer completamente con $500.000 bajo el brazo

Los casinos siempre han sido asociados con regalar millones de dólares a jugadores afortunados en todo el mundo; por ejemplo, hoy es posible hacerse millonario con un poco de suerte jugando a las máquinas tragaperras con jackpot.

Sin embargo, para lograr esto hay que tener mucha suerte; y hay personas que simplemente no tienen la paciencia suficiente para esperar que la diosa de la fortuna decida sonreírles de una buena vez.

Este es el caso de Bill Brennan, quien logró robar $500.000 del casino Stardust, ubicado en Las Vegas. ¿Lo más curioso de todo? ¡Él trabajo en ese sitio como cajera en la sección de apuestas del hotel!

Todavía no está claro qué sucedió el 22 de septiembre del año 1992, más allá de que Brennan fue capaz de saltar las medidas de seguridad del casino para, una vez terminado su turno, salir con todo ese dinero bajo el brazo sin dejar rastro.

Algunas personas han comentado que Bill decidió cometer este delito porque le fue negado un ascenso… si ese es el caso, seguro que la directiva del casino todavía se debe lamentar de haberlo hecho.

No prestar atención a los detalles es un gravísimo error

Nadie en la industria del casino puede negar que Bill Brennan cometió un delito perfecto; por suerte para ellos, no todos los delincuentes tienen la cabeza fría como para cometer tales actos.

Esto es lo que le sucedió a Anthony Carleo en el año 2010, cuando se dirigió al Casino Bellagio en su motocicleta y, sin sacarse al caso, corrió a la mesa de dados tomando todas las fichas que pudiera y sin disparar su arma ni una sola vez.

Por desgracia para él, las fichas (valoradas en más de 1 millón de dólares) que robó solo se podían usar en el casino, por lo que tuvo que ir a jugar dentro de él para intentar conseguir dinero, algo que no pudo conseguir (la suerte no les sonríe a los tramposos).

Es por eso por lo que decidió hacer algo que lo llevaría a la justicia: intentar vender las fichas valoradas en $25.000 a través de Internet. Demás está decir que no tardó mucho tiempo en ser reconocido, lo que llevó a la policía a su puerta.

El amor hace que las personas cometan locuras

¿Quién no ha hecho alguna locura por amor? Pero estamos seguros de que la mayoría de las personas no llegan al nivel de Heather Catherine Tallchief, quien arruinó su vida por la persona que amaba y no ganó nada al final.

La historia es muy trágica. Heather conoció a un famoso ladrón, Roberto Solís, quien la convenció de hacer lo siguiente: ella conducía vehículos blindados que entregaban dinero a los casinos, y cuando llegó el momento de entregar en el Circus Circus en 1993, simplemente se dio a la fuga con $2.500.000 que todavía estaban en el auto.

Ese mismo día se dieron a la fuga usando un avión privado que habían alquilado previamente. ¿Así que hubo un final feliz? Sí… pero para Solís.

En el año 2005, Heather se entregó a la policía después de pasar mucho tiempo escondida en Europa después de que Roberto la abandonó cuando se enteró que ella estaba embarazada.